Notas destacadas

El cuidado de la visión infantil

La salud visual precisa de controles permanentes

Por Dra. Gabriela Subtil
Médica oftalmóloga

El período escolar implica largas jornadas frente al pizarrón, y trabajos que requieren estar frente a libros, cuadernos y computadoras. Y a veces tienden a aparecer dolores de cabeza, mareos, fatiga y la vista se torna borrosa. Es importante saber que los problemas de visión pueden perjudicar el rendimiento escolar, por lo tanto es fundamental cumplir con los exámenes preventivos correspondientes.

Los ojos de los niños pueden ser examinados desde el nacimiento y en la época escolar este análisis se torna fundamental. Cabe señalar que mientras antes se detecte el defecto o la enfermedad ocular, mejores serán las probabilidades de recuperación.
El desarrollo de la visión se inicia al nacer y continúa hasta aproximadamente los 8/9 años de edad cuando el ojo termina su aprendizaje. Pero nuestro cuerpo sigue creciendo (alcanza su tamaño final entre los 14/16 años) por ello es muy común que en la adolescencia aparezcan problemas refractivos ocultos.

Señales de alarma

Es muy difícil que el niño se percate de que está viendo mal y avise a sus padres. Pero sí existen una serie de signos que podrían indicar problemas de visión.
  • Se acerca mucho a la tele.
  • Se frota uno o ambos ojos con frecuencia.
  • Cierra un ojo para leer o mirar televisión.
  • Posición inclinada de la cabeza (tortícolis).
  • Movimiento constante, rítmico y anormal de los ojos.
  • Dolores de cabeza frecuentes.
  • Bajo rendimiento escolar.
  • Entrecierra los párpados para ver mejor.
  • Molestias o intolerancia a ambientes iluminados.
  • Desviación de los ojos (estrabismo).

Ante la presencia de alguno de ellos, se recomienda realizar una consulta con un oftalmólogo.

Exámenes

Para cada edad existen métodos de medición de la agudeza de la visión, incluso en los lactantes.

Para los más pequeños se pueden realizar exámenes sencillos y no invasivos que permiten determinar que el ojo esté bien formado y la visión se esté desarrollando bien.

A partir de los 4 años se considera que un niño es colaborador (puede participar del examen) y se le puede realizar un examen similar a un adulto. Ya que si aún no conocen las letras o números, se utilizan figuras fácilmente reconocibles por los niños o la letra E de Snellen, la cual se presenta hacia arriba, abajo, etc. Y se le pide al niño que diga con sus manitos en qué dirección están orientadas “las patitas de la E”.

Otras funciones visuales que pueden ser evaluadas a través de análisis simples son la visión de colores y visión de profundidad o estereopsis y el alineamiento de los ojos (estrabismo).

Nunca es “demasiado pronto” para realizar la primera revisión de la visión infantil.


Algunos de los problemas más comunes

En un ojo normal o emétrope los rayos de luz convergen sobre la retina dando lugar a imágenes nítidas. Los defectos de refracción son aquellos que impiden que los objetos se vean con claridad. Básicamente son tres:

Miopía: la imagen se proyecta antes de la retina, por lo que se vuelve borrosa. La miopía suele manifestarse en la época escolar, y se suele estabilizar hacia los 20 años de edad; hasta entonces puede desarrollarse muy rápidamente, y requerir frecuentes cambios de lentes

Hipermetropía: es lo contrario de la miopía. El niño ve bien de lejos pero mal de cerca. Es habitual que los niños, al forzar la vista, presenten dolor de ojos o de cabeza, lagrimeo y parpadeo frecuente.

Astigmatismo: Puede coexistir con los dos defectos refractivos anteriores. Los rayos de luz se enfocarán en dos planos diferentes: por delante, a la altura, o por detrás de la retina, dependiendo de las estructuras del ojo. La borrosidad de las imágenes surge en visión próxima y lejana.


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