Notas destacadas

Mitos sobre la salud bucal

Para desterrar algunos falsos conceptos

Gabriela Saragusti E. M.P.:8374
Odontóloga


1. Debemos consultar al odontólogo sólo cuando el niño se queja de dolor de dientes o notamos una caries.
FALSO
La consulta odontológica genera estrés al niño, por ser algo nuevo y desconocido y por las historias que puede haber escuchado al respecto. Por eso, se recomienda que la primera consulta sea preventiva y se realice a partir de los 3 años simplemente para control. De esta manera, será una experiencia positiva de juego y aprendizaje para su salud bucal a futuro.


2. Cualquier mancha en un diente y/o muela es caries.
FALSO
En ocasiones hay manchas de diferente color y tonalidad que no son caries. Por ejemplo, una mancha color blanco puede ser caries o puede ser un defecto en la formación del diente (por ejemplo: hipocalcificación), entre otros. El profesional podrá diagnosticarlo en base a su localización, su forma, el tiempo de aparición y también la cantidad de dientes afectados. Debemos tener en cuenta que si el elemento dentario sufre un defecto en su formación va a ser más propenso a caries; el profesional odontólogo orientará en la terapéutica a seguir para prevenirlo.


3. Las caries son siempre causadas por la cantidad de caramelos que come y/o porque no se cepilla. Por lo tanto, si mi hijo no come caramelos y se cepilla no va a tener caries.
FALSO
La caries dental depende de muchos factores. Los caramelos (hidratos de carbono: sacarosa) son un factor fundamental, pero no el único. Muchas veces el niño ingiere otro tipo de alimentos ricos en sacarosa que no son caramelos, como por ejemplo los “jugos en cajita”. Respecto a la alimentación, se recomienda en el día no superar tres momentos de ingesta de “azúcares”.
Más de allá de la cantidad de azúcar que se coma, otro factor fundamental es el propio diente. Hay defectos en la formación del mismo que lo hacen más propensos a sufrir caries, como la hipocalcificacion, la hipoplasia, surcos profundos, etc. Por eso, en muchas ocasiones el niño tiene caries a pesar de no consumir alimentos ricos en azúcar.
Por todo ello, el cepillado es fundamental, pero por sí sólo no va a prevenir la formación de caries.


4. Los dientes de leche no se arreglan, porque los va a cambiar.
FALSO
Los dientes deciduos o temporarios (dientes de leche) comienzan su aparición en la boca a temprana edad y deben permanecer sanos hasta su recambio, que será entre los 6 y los 12 años en promedio. Por tal motivo, si sufren de caries u otro tipo de enfermedad, deberán ser tratados.
Un elemento dentario con una caries muy avanzada y sin tratar puede producir una infección; en casos extremos incluso puede diseminarse por el organismo poniendo en riesgo la vida del niño y requerir de internación hospitalaria. Por otro lado, una infección puede afectar al diente permanente que se encuentra en formación justo por debajo, causándole un daño en su estructura.
Hay que tener en cuenta que a veces, para controlar la infección, se debe extraer el diente de leche. Entonces quedará un espacio libre y se corre el riesgo de que se ocupe el espacio y obstaculice la correcta posición de los elementos permanentes.
Por todo ello, el tratamiento odontológico de dientes temporarios es de suma importancia preventiva.


5. Cuando le saquen caries le va a doler.
FALSO
Muchas veces los padres transmiten su temor a los niños, basados en sus experiencias previas. Entonces a la consulta llega un niño temeroso y con mucha ansiedad. Sin embargo, debemos tener en cuenta que la odontología ha evolucionado en los últimos años, las terapias en odontopediatria difieren de la terapia en adultos.
El tratamiento restaurador en niños no siempre le causará dolor, y en caso de que así fuera el profesional tomará los recaudos necesarios para evitarlo. En ocasiones no es dolor lo que sienten, sino sólo una leve sensación de incomodidad.
Es importante generar un vínculo de confianza entre el niño, la familia y el profesional, para crear un ambiente favorable y positivo.

6. El cepillado debe ser siempre con pasta.
FALSO
Conviene aclarar varios puntos respecto al cepillado:
• El cepillado es de suma importancia para mantener la salud bucal.
• Comenzar a cepillar desde la aparición del primer diente de leche. La técnica se irá modificando con el correr de los años.
• Desde temprana edad el niño debe adquirir el hábito de cepillarse todos los días. ¿Cómo lograrlo? Mientras nosotros nos cepillamos los dientes, podemos darle al niño un cepillo acorde a su edad (pequeño y con cerdas suaves), él observará y tratará de imitarnos. Luego el adulto realiza el cepillado correcto: en forma suave pero firme, con movimientos de dentro/afuera para las muelas y con movimientos circulares o de arriba/abajo para los dientes de adelante; será más simple, pedirle al niño que muerda y sonría, para cepillar los de arriba y abajo conjuntamente.
• La pasta dental se recomienda a partir de que el niño tiene maduro el reflejo de salivación, es decir, si ya sabe escupir solo. Una forma de comprobar esto es: en un vaso marcar el nivel del agua con una fibra, luego se le pide al niño que realice un buche y que escupa dentro del mismo vaso, si llega al nivel marcado indica que ya tiene maduro el reflejo de salivación. Antes de ello no usar pasta, ya que la ingesta del flúor de la pasta dental en menores de 6 años podría generar defectos en los dientes permanentes en formación (fluorosis leve-manchas blancas lineales).


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